Todo comenzó en 2002, después de comprar una cámara digital Canon de 1,2 megapíxeles. Unos amigos propusieron ir a los pubs de Armilla porque allí estaba Pirri. En el Pub El Desván, lleno de gente, una primera fotografía tomada desde arriba despertó la curiosidad de todos.
Al verla en la pantalla de la cámara, la gente empezó a pedir fotografías. Posaban con simpatía, llamaban a sus amigos y querían conservar aquel momento. De ahí nació el nombre CarasGuapas: no por la belleza física, sino por la alegría con la que todos se ponían delante del objetivo.
Como entonces casi nadie tenía Internet en casa, las fotos también se maquetaban en una revista impresa que se dejaba en los mismos pubs. Así, la gente podía volver la semana siguiente, buscarse entre las páginas y revivir la noche.